Para los que nos vemos gorditos... pero felices

Musaka


Ingredientes para 4 personas:

3 ó 4 berenjenas
500 gr de carne picada
2 cebollas
2 dientes de ajo
1 bote de tomate triturado
Harina
Leche
Mantequilla
Queso rallado
Sal
Pimienta
Perejil
Orégano
Aceite

Primero vamos a lavar la berenjenas y las vamos a cortar en rodajas ni finas ni gorgas, de ½ cm. Ponerlas en una cazuela con agua o leche y sal para que no amarguen. Dejar unos 30 min, mientras empezamos a preparar el resto.
Picar muy menuda una cebolla. Echar un chorrito de aceite en un cazo y pocharla. Salar. Cuando esté pochada añadir el bote de tomate, el perejil y el orégano y dejar cocer durante unos 20 min.
Mientras picamos la otra cebolla y la pochamos con un poco de aceite en una sartén. Salar. Añadir el ajo picado muy menudo a la mitad. Cuando esté casi hecha añadimos la carne picada. Salpimentar.
Escurrir las berenjenas y secarlas, poner un trapo limpio en la encimera y colocarlas encima. Poner una sartén al fuego con abundante aceite e ir friéndolas. Al sacarlas ponerlas en un plato con papel absorbente.
Empezamos a montar. Mezclar el tomate con la carne picada. En una fuente para el horno y alternar capas de berenjenas con capas de carne, terminar con capa de berenjenas.
Ahora hay que preparar la bechamel. En un cazo poner un chorrito de aceite y una cucharada de mantequilla, cuanto esta se deshaga añadir dos cucharadas de harina y mezclar bien hasta formar una masa homogénea. Luego vamos añadiendo la leche hasta conseguir el espesor deseado para la bechamel.
Cubrir las berenjenas con la bechamel y espolvorear por encima el queso rellado.
Meter al horno unos minutos para gratinar.

Yo es la primera vez que lo hago y no es complicado, es como una lasaña pero en vez de pasta con las berenjenas. Eso sí, se tarda un poquito, una hora y media mas o menos, pero merece la pena.